La actividad física no solo fortalece el cuerpo, sino que también mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y favorece el bienestar general.
Según la Organización Mundial de la Salud, realizar actividad física regularmente ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y algunos tipos de cáncer, además de contribuir a una mejor calidad de vida.
¿Por qué es importante retomar el movimiento?
El cuerpo está hecho para moverse. Cuando pasamos mucho tiempo sin actividad, pueden aparecer:
* Cansancio o falta de energía
* Dolores musculares o articulares
* Estrés y tensión emocional
* Disminución de la fuerza y la resistencia
Volver a moverse permite recuperar la energía, mejorar el descanso y fortalecer la salud de manera integral.
Claves para retomar la actividad física de forma segura
- Empezar de a poco
No es necesario hacer grandes esfuerzos desde el primer día. Se puede comenzar con actividades simples como caminar 10 a 15 minutos diarios e ir aumentando el tiempo progresivamente. - Elegir actividades agradables
Es más fácil sostener el movimiento cuando se disfruta. Algunas opciones son:
* Caminar
* Andar en bicicleta
* Bailar
* Realizar ejercicios de estiramiento
* Participar en actividades grupales - Mantener la regularidad
Es preferible realizar actividad física moderada varias veces por semana que hacer un esfuerzo intenso de manera aislada. - Escuchar al cuerpo
Es normal sentir una leve fatiga al retomar el movimiento, pero el dolor intenso o persistente es una señal de alerta.
Recomendaciones prácticas para el día a día

- Realizar una entrada en calor antes de comenzar
- Usar ropa cómoda y calzado adecuado
- Mantenerse hidratado
- Aprovechar momentos cotidianos: caminar más, usar escaleras, moverse en casa
- Evitar el sedentarismo prolongado
El Ministerio de Salud de la Nación Argentina recomienda acumular al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, adaptada a las posibilidades de cada persona.
Actividad física y bienestar mental
El movimiento también impacta positivamente en la salud emocional. Ayuda a: - Reducir el estrés y la ansiedad
- Mejorar el estado de ánimo
- Favorecer el descanso
- Fortalecer la autoestima
- Incluso pequeñas acciones, como caminar al aire libre, pueden generar grandes beneficios.
El movimiento como parte del cuidado colectivo
La actividad física no solo es una práctica individual, sino también una oportunidad para fortalecer los vínculos comunitarios. Compartir caminatas, actividades en plazas o espacios recreativos promueve el encuentro, la motivación y el cuidado mutuo.
Volver a la rutina con movimiento es una forma concreta de cuidar la salud. Lo importante no es la intensidad, sino la constancia. Cada paso cuenta y contribuye a una vida más saludable y activa.
