En muchas ocasiones, cuando pensamos en cuidar la salud, lo primero que viene a la mente es alimentarse bien, hacer actividad física o realizar controles médicos. Sin embargo, existe otro aspecto que influye profundamente en nuestro bienestar y que a veces pasa desapercibido: la participación social.
Actividad social
En la vida cotidiana solemos asociar la salud con la alimentación, la actividad física o los controles médicos. Sin embargo, existe otro aspecto que influye de manera importante en nuestro bienestar: la calidad de los vínculos sociales.
En la vida cotidiana solemos prestar atención a la alimentación, la actividad física o el descanso cuando pensamos en cuidar…
Las redes de cuidado comunitario muestran que es posible construir formas colectivas de acompañamiento y apoyo que fortalecen la salud y el bienestar de toda la comunidad.
Las personas necesitamos compartir, conversar, participar y sentirnos parte de una comunidad. Por eso, el cuidado también es colectivo.
Los vínculos no solo cumplen una función afectiva, sino que también influyen directamente en nuestra salud física, mental y social.