En Argentina, y particularmente durante los meses de otoño e invierno en provincias como Santa Fe, es frecuente que las personas reduzcan el tiempo de exposición al sol, lo que puede afectar la producción natural de vitamina D. Por este motivo, resulta importante conocer cómo obtener estos nutrientes a través de una alimentación equilibrada y hábitos saludables.
¿Qué es el calcio y por qué es importante?
El calcio es el mineral más abundante del cuerpo humano. Aproximadamente el 99% se encuentra almacenado en huesos y dientes, donde cumple una función estructural esencial. El resto participa en procesos como la contracción muscular, la transmisión nerviosa, la coagulación sanguínea y el funcionamiento del corazón.
Cuando la alimentación no aporta suficiente calcio, el organismo puede recurrir a las reservas almacenadas en los huesos para mantener sus funciones vitales. Con el tiempo, esta situación puede favorecer la pérdida de masa ósea y aumentar el riesgo de osteoporosis y fracturas.
Las necesidades de calcio varían según la edad y las condiciones de salud. Durante la infancia, adolescencia, embarazo, lactancia y en las personas mayores, los requerimientos suelen ser más elevados.
¿Qué es la vitamina D?
La vitamina D es una vitamina liposoluble que cumple una función clave en la absorción del calcio a nivel intestinal. Sin niveles adecuados de vitamina D, el cuerpo no puede aprovechar eficientemente el calcio consumido a través de los alimentos.
Además, esta vitamina participa en el mantenimiento de la salud muscular, el sistema inmunológico y otros procesos metabólicos que continúan siendo objeto de investigación científica.
A diferencia de otras vitaminas, la principal fuente de vitamina D no proviene de los alimentos sino de la exposición de la piel a la luz solar. Cuando la piel recibe radiación ultravioleta B (UVB), el organismo produce vitamina D de manera natural.
