Close Menu
Portal de Salud
  • Control Preventivo
  • Plan de Seguimiento
  • Salud y Bienestar
    • Actividad social
    • Alimentación Saludable
    • Descanso Reparador
    • Ejercicio físico
    • Manejo del Estrés
    • Reducción o eliminación de sustancias nocivas
  • Vacunatorio
  • Control Preventivo Turnos
  • Portal del paciente
Facebook X (Twitter) Instagram
Portal de Salud
Portal del paciente
  • Control Preventivo
  • Plan de Seguimiento
  • Salud y Bienestar
    1. Alimentación Saludable
    2. Manejo del Estrés
    3. Ejercicio físico
    4. Descanso Reparador
    5. Actividad social
    6. Reducción o eliminación de sustancias nocivas
    7. Ver Todo

    Comer bien en invierno

    4 julio, 2026

    La importancia de la vitamina D y el calcio para cuidar los huesos y la salud integral

    17 junio, 2026

    Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos: una responsabilidad compartida para proteger la salud

    5 junio, 2026

    Menos sal, más salud

    18 mayo, 2026

    Cómo afrontar la fatiga acumulada de mitad de año

    8 julio, 2026

    Estrategias para reducir la sobrecarga en la vida cotidiana

    12 junio, 2026

    Cómo cuidar la salud en tiempos de exigencia constante

    13 mayo, 2026

    Trabajo y bienestar

    30 abril, 2026

    Ejercicios suaves y sostenidos, una inversión para la salud

    24 julio, 2026

    Mantenerse activo bajo techo durante el invierno

    10 julio, 2026

    Actividad física en invierno: seguir en movimiento para cuidar la salud

    11 junio, 2026

    Ejercicio y presión arterial

    20 mayo, 2026

    Rutinas de sueño durante el receso escolar

    16 julio, 2026

    Dormir bien en épocas frías

    29 junio, 2026

    Rutinas nocturnas saludables para cerrar el día

    13 abril, 2026

    Dormir bien para rendir mejor. Conoce las diferencias entre dormir y descansar

    14 marzo, 2026

    Vínculos y bienestar emocional

    21 julio, 2026

    Compartir tiempo de calidad, una inversión para la salud

    7 julio, 2026

    Redes de cuidado comunitario

    22 junio, 2026

    El cuidado también es colectivo: la importancia de la actividad social para la salud

    8 mayo, 2026

    Automedicación: cuando medicarse por cuenta propia puede poner en riesgo la salud

    27 junio, 2026

    Tabaco y salud cardiovascular

    21 mayo, 2026

    Tabaco y salud pulmonar

    16 abril, 2026

    Uso responsable de medicamentos

    6 enero, 2026

    Ejercicios suaves y sostenidos, una inversión para la salud

    24 julio, 2026

    Vínculos y bienestar emocional

    21 julio, 2026

    Chequeos médicos preventivos: una decisión que puede marcar la diferencia

    18 julio, 2026

    Rutinas de sueño durante el receso escolar

    16 julio, 2026
  • Vacunatorio
Portal de Salud
Home»Salud y Bienestar»Ejercicios suaves y sostenidos, una inversión para la salud
Salud y Bienestar

Ejercicios suaves y sostenidos, una inversión para la salud

Facebook Twitter WhatsApp Copy Link

La actividad física es una de las herramientas más efectivas para cuidar la salud. No hace falta entrenar como un deportista ni realizar ejercicios de alta intensidad para obtener beneficios. Caminar, andar en bicicleta, bailar, hacer ejercicios de movilidad o practicar gimnasia suave de manera regular son hábitos que ayudan a prevenir enfermedades, mejorar el estado de ánimo y mantener la independencia a lo largo de la vida.

En Argentina, al igual que en muchos países de América Latina, el sedentarismo representa un importante problema de salud pública. Gran parte de la población pasa muchas horas sentada por motivos laborales, de estudio o recreación, lo que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad y algunos tipos de cáncer. Incorporar movimiento en la rutina diaria es una decisión que puede generar beneficios desde las primeras semanas.

¿Qué significa realizar ejercicios suaves y sostenidos?

Los ejercicios suaves son aquellos que pueden realizarse a una intensidad moderada, permitiendo conversar mientras se hacen, sin generar un agotamiento excesivo. Lo importante no es la intensidad máxima, sino la continuidad.

Entre las actividades más recomendadas se encuentran: Caminar a paso ligero; Andar en bicicleta en superficies seguras; Nadar o realizar actividades acuáticas; Bailar; Practicar yoga o tai chi; Realizar ejercicios de movilidad articular y estiramientos; Participar en clases de gimnasia adaptadas a cada edad.

Cuando estas actividades se realizan de forma sostenida en el tiempo, el organismo responde favorablemente. El corazón trabaja de manera más eficiente, los músculos se fortalecen, mejora el equilibrio y disminuye el riesgo de caídas, especialmente en las personas mayores.

Los beneficios aparecen antes de lo que imaginamos

Muchas personas creen que para mejorar la salud es necesario realizar entrenamientos exigentes. Sin embargo, la evidencia científica muestra que pequeñas cantidades de actividad física, realizadas con regularidad, producen importantes beneficios.

Entre ellos se destacan:

  • Disminución de la presión arterial.
  • Mejor control de la glucemia en personas con diabetes o riesgo de desarrollarla.
  • Reducción del colesterol LDL (“colesterol malo”) y aumento del colesterol HDL (“colesterol bueno”).
  • Mejor calidad del sueño.
  • Disminución del estrés, la ansiedad y los síntomas de depresión.
  • Mayor capacidad para realizar las actividades cotidianas.
  • Fortalecimiento de huesos y músculos.
  • Conservación de la memoria y otras funciones cognitivas durante el envejecimiento.

Además, mantenerse activo favorece la autonomía y la participación en actividades familiares, laborales, recreativas y comunitarias.

¿Cuánto movimiento necesitamos?

La Organización Mundial de la Salud recomienda que las personas adultas realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad intensa, además de incorporar ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana.

Esto puede lograrse de manera muy sencilla:

  • Caminar 30 minutos cinco días por semana.
  • Dividir ese tiempo en tres caminatas de 10 minutos durante el día.
  • Utilizar las escaleras cuando sea posible.
  • Bajarse unas cuadras antes del transporte público.
  • Caminar para realizar compras cercanas.
  • Realizar pausas activas durante la jornada laboral.

Cada minuto de movimiento cuenta. Incluso quienes actualmente son sedentarios obtienen beneficios al comenzar a incorporar actividad física de manera progresiva.

Una realidad cercana: el desafío del sedentarismo

En muchas ciudades argentinas, incluida la provincia de Santa Fe, el uso del automóvil para trayectos cortos, las largas jornadas frente a computadoras y el incremento del tiempo dedicado a pantallas reducen las oportunidades para moverse.

Sin embargo, también existen numerosos espacios públicos que favorecen la actividad física. Costaneras, parques, plazas, ciclovías y senderos permiten caminar o andar en bicicleta de forma gratuita. En distintas localidades santafesinas, municipios y comunas organizan además clases abiertas de gimnasia, caminatas saludables y actividades recreativas destinadas a todas las edades.

Aprovechar estos espacios no solo mejora la salud física, sino que también favorece el encuentro con otras personas y fortalece los vínculos sociales.

La actividad física es para todas las edades

No existe una edad límite para comenzar a moverse.

En la infancia y adolescencia, la actividad física favorece el crecimiento, el aprendizaje y la socialización.

En la adultez ayuda a prevenir enfermedades crónicas y a controlar factores de riesgo.

En las personas mayores contribuye a conservar la fuerza muscular, mejorar el equilibrio, prevenir caídas y mantener la independencia para realizar las actividades de la vida diaria.

Quienes presentan enfermedades crónicas, discapacidad o alguna condición de salud particular también pueden beneficiarse de la actividad física, siempre adaptando el tipo e intensidad de los ejercicios según las indicaciones de los profesionales de la salud.

Algunos consejos para empezar

No es necesario esperar al lunes ni al comienzo del próximo mes. Se puede empezar hoy con pequeños cambios:

  • Elegir una actividad que resulte agradable.
  • Comenzar con pocos minutos e incrementar el tiempo gradualmente.
  • Utilizar ropa y calzado cómodos.
  • Mantener una adecuada hidratación.
  • Evitar realizar ejercicio en horarios de temperaturas extremas, especialmente durante el verano.
  • Si aparecen dolor en el pecho, dificultad importante para respirar, mareos o desmayos durante la actividad física, suspender el ejercicio y consultar inmediatamente con un profesional de la salud.

La constancia vale mucho más que la intensidad ocasional.

Moverse es cuidar la salud

La actividad física no requiere grandes inversiones ni equipamiento sofisticado. Caminar, bailar, estirarse o realizar ejercicios suaves de manera regular son acciones sencillas que pueden marcar una gran diferencia en la calidad de vida.

Cada paso suma. Incorporar movimiento todos los días ayuda a prevenir enfermedades, fortalece el cuerpo, mejora el bienestar emocional y favorece una vida más activa e independiente. Lo importante no es hacerlo perfecto, sino convertir el movimiento en un hábito que acompañe cada etapa de la vida.

Publicaciones relacionadas

Vínculos y bienestar emocional

21 julio, 2026

Chequeos médicos preventivos: una decisión que puede marcar la diferencia

18 julio, 2026

Rutinas de sueño durante el receso escolar

16 julio, 2026
  • Alimentación saludable
  • Ejercicio físico
  • Manejo del estrés
  • Descanso reparador
  • Reducción de sustancias nocivas
  • Actividad social
  • ATE Santa Fe
  • Ate Social
  • Hotel UNL ATE
  • Predio
  • Historia de Santa Fe
  • Digesto
  • ATE Cultura

ATE Salud - Rivadavia 3325 - Santa Fe - CP 3000
© 2026 Asociación Trabajadores del Estado

Escribe arriba y pulsa Enter para buscar. Pulsa Esc para cancelar.

¿Necesitas ayuda?