Las vacaciones suelen asociarse al descanso, al disfrute y a “desconectar”. Sin embargo, muchas personas llegan a este período con altos niveles de estrés acumulado y les cuesta realmente relajarse. La mente sigue funcionando a mil: pendientes laborales, preocupaciones familiares, responsabilidades que no se toman descanso. Por eso, aprender a hacer pausas mentales durante las vacaciones es clave para cuidar la salud.
¿Qué es el estrés y por qué no desaparece solo con descansar?
El estrés es una respuesta natural del cuerpo frente a situaciones que percibimos como demandantes o desafiantes. El problema aparece cuando se vuelve constante y no encontramos momentos reales de recuperación. Dormir más o cambiar de rutina ayuda, pero si la mente sigue en “modo alerta”, el descanso no es completo.
¿Qué son las pausas mentales?
Las pausas mentales son momentos breves y conscientes en los que dejamos de lado las exigencias, los pensamientos repetitivos y la sobre-estimulación. No se trata de “hacer nada”, sino de darle a la mente un espacio para bajar el ritmo, registrar el presente y recuperar energía.

Estrategias simples para hacer pausas mentales en vacaciones
1. Bajar expectativas
No todas las vacaciones tienen que ser perfectas o productivas. Permitirse días sin planes, sin horarios estrictos y sin exigencias es una forma concreta de cuidar la salud mental.
2. Conectar con el cuerpo
Caminar, estirarse, nadar o simplemente respirar profundo ayuda a salir del exceso de pensamientos. El movimiento suave favorece la relajación y mejora el estado de ánimo.
3. Limitar el uso de pantallas
Estar conectados todo el tiempo a redes sociales, noticias o trabajo impide el descanso mental. Establecer momentos sin celular o sin notificaciones es una pausa necesaria para el cerebro.
4. Practicar la atención plena
Prestar atención a lo que está pasando ahora —un paisaje, un sonido, una comida— ayuda a salir de la preocupación constante. No hace falta meditar de forma compleja: estar presente ya es un gran paso.
5. Respetar los propios tiempos
Cada persona descansa de manera diferente. Escuchar las señales del cuerpo (cansancio, irritabilidad, falta de concentración) permite ajustar el ritmo y evitar el agotamiento.
Consejos para sostener el bienestar mental durante las vacaciones
- Aceptá que descansar también se aprende: al principio puede costar frenar el ritmo. Es normal y lleva tiempo.
- Respetá tus propios tiempos: no todas las personas descansan de la misma manera ni necesitan hacer lo mismo.
- Evitá trasladar el estrés de la rutina a las vacaciones: revisar correos laborales o resolver pendientes todo el tiempo dificulta el descanso real.
- Priorizá el sueño: dormir bien es una de las herramientas más efectivas para reducir el estrés.
- Hablá de cómo te sentís: compartir preocupaciones con personas de confianza ayuda a aliviar la carga mental.
- Recordá que el descanso no es perder el tiempo: es una inversión en salud física y emocional.
Vacaciones como oportunidad de cuidado
Las vacaciones no solo son un corte en la rutina, sino una oportunidad para revisar hábitos, recuperar el equilibrio y fortalecer el bienestar emocional. Incorporar pausas mentales, aunque sean breves, contribuye a reducir el estrés, mejorar el descanso y volver a las actividades cotidianas con mayor energía y claridad.
Cuidar la salud mental también es parte del descanso. A veces, parar un poco es la mejor forma de seguir.
