Lejos de ser un tema que involucra solamente a quienes atraviesan un padecimiento mental, la salud mental forma parte de la vida cotidiana y está relacionada con las condiciones en las que las personas nacen, crecen, estudian, trabajan, se vinculan y envejecen. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la salud mental es parte integral del bienestar y un derecho humano fundamental. También plantea que se trata de un proceso continuo, influido por factores individuales, familiares, comunitarios y sociales.
Por eso, hablar de prevención y promoción de la salud mental no significa simplemente pedirle a cada persona que “se cuide más”. También implica preguntarnos qué condiciones existen para que las personas puedan acceder a atención, ser escuchadas, sostener sus vínculos, desarrollar sus proyectos y recibir acompañamiento cuando lo necesitan.
Una fecha para escuchar otras voces
En 2026, la campaña de la OMS propone un eje especialmente significativo: “Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real”.
La propuesta busca que quienes atravesaron o atraviesan situaciones relacionadas con la salud mental no sean solamente escuchados para contar sus historias, sino que puedan participar de manera significativa en las decisiones que afectan sus vidas, en el diseño de los servicios y en las políticas de salud.
Esta mirada permite cambiar la perspectiva. No se trata solamente de hablar sobre salud mental, sino también de escuchar a quienes utilizan los servicios y reconocer que sus experiencias pueden aportar conocimientos fundamentales para mejorar la atención.
Escuchar también es una forma de cuidar.
Salud mental y derechos: una mirada necesaria
En Argentina, la salud mental está reconocida como un derecho y cuenta con un marco específico establecido por la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657.
La normativa establece el derecho a recibir una atención sanitaria y social integral y humanizada, con acceso igualitario y equitativo a las prestaciones necesarias. También reconoce el derecho a recibir tratamientos basados en fundamentos científicos, a participar de las decisiones relacionadas con la atención, a preservar la intimidad y a no ser discriminado por un padecimiento mental actual o pasado.
La ley también establece que la atención debe desarrollarse preferentemente fuera del ámbito de internación, mediante abordajes interdisciplinarios y en el marco de la atención primaria de la salud, fortaleciendo los vínculos familiares, sociales y comunitarios.
Esto es especialmente importante porque una perspectiva de derechos permite comprender que pedir ayuda no debería ser motivo de vergüenza ni de discriminación. La salud mental no define a una persona ni determina su futuro: atravesar un padecimiento mental no significa perder autonomía, vínculos, capacidades o proyectos.
La prevención también ocurre en los espacios cotidianos de salud
Promover la salud mental implica generar condiciones para que las personas puedan hablar de lo que les pasa y acceder a atención cuando la necesitan.
A veces, una consulta médica no comienza con una pregunta específica sobre salud mental. Puede surgir a partir de dificultades para dormir, cansancio persistente, cambios en el estado de ánimo, situaciones de estrés, problemas relacionados con el trabajo o dificultades que afectan la vida cotidiana.
Por eso, los espacios de atención primaria tienen un papel importante: permiten acercar la salud a la comunidad y construir un vínculo sostenido entre las personas y los equipos de salud.
La prevención no significa anticipar todos los problemas ni evitar cualquier momento de malestar. Significa, entre otras cosas, poder reconocer cuándo una situación necesita ser escuchada, evaluada y acompañada, y contar con servicios donde hacerlo.
ATE Salud: prevención y cuidado integral
En ATE Salud, la prevención forma parte de una concepción integral del cuidado. El Control Preventivo de Salud que se realiza en el Centro de Salud ATE constituye una herramienta para acercar el sistema de salud a las personas y detectar tempranamente diferentes situaciones que pueden requerir atención o seguimiento.
Para afiliados y afiliadas al IAPOS, el Control Preventivo para adultos contempla exámenes anuales y una evaluación integral a cargo de profesionales de la salud. Este abordaje permite entender que la prevención no consiste únicamente en buscar una enfermedad determinada. También implica conocer cómo está nuestra salud en general y contar con un espacio profesional donde puedan surgir preguntas, inquietudes o situaciones que requieran orientación.
Cuidar la salud mental es una tarea colectiva
Hablar de salud mental también implica revisar cómo acompañamos a quienes nos rodean.
Una comunidad que cuida es aquella que puede escuchar sin juzgar, respetar la intimidad, evitar estigmas y reconocer que pedir ayuda es parte del cuidado de la salud. También es aquella que sostiene servicios de salud accesibles y equipos capaces de acompañar diferentes necesidades.
Esto no significa que familiares, compañeros de trabajo o amigos deban reemplazar a los profesionales. Significa comprender que las redes de apoyo pueden ser importantes y que nadie debería atravesar solo una situación que requiere atención.
La responsabilidad también alcanza a las instituciones, los lugares de trabajo, las organizaciones sociales, los espacios educativos y el sistema sanitario. Promover la salud mental requiere políticas y servicios que contemplen las condiciones concretas en las que transcurre la vida de las personas.
Una fecha para seguir construyendo salud
El 10 de octubre puede ser una oportunidad para detenernos y ampliar la mirada.
Hablar de salud mental es hablar de bienestar, pero también de derechos, acceso, vínculos, trabajo, comunidad y atención sanitaria. Es reconocer que existen momentos de malestar que pueden necesitar acompañamiento y que contar con servicios de salud cercanos resulta fundamental.
El mensaje de este año de la OMS propone dar un paso más: escuchar las experiencias de quienes atraviesan situaciones de salud mental y permitir que esas voces también formen parte de las decisiones.
Desde ATE Salud, promover la prevención significa fortalecer el acceso a controles, favorecer la detección temprana y acompañar a las personas a lo largo del tiempo. Porque cuidar la salud no es solamente atender una enfermedad cuando aparece: también es construir, entre todos y todas, las condiciones necesarias para vivir con mayor bienestar, dignidad y acompañamiento.
