¿Cuál es la situación en Argentina?

En Argentina, el dengue presenta un comportamiento estacional, con mayor transmisión durante los meses cálidos y húmedos. Por eso, el período de menor circulación no debe interpretarse como el momento para abandonar las medidas preventivas.
De hecho, el Ministerio de Salud de la Nación señaló en julio de 2026 la importancia de continuar durante el invierno con las acciones destinadas a eliminar huevos y criaderos de Aedes aegypti. Estas tareas permiten disminuir la cantidad de mosquitos que podrán aparecer cuando aumenten nuevamente las temperaturas.
El comienzo de la temporada epidemiológica 2026/2027 fue establecido en la semana epidemiológica 31. En ese momento, el Ministerio de Salud informó un escenario de bajo riesgo y sin casos positivos correspondientes a la primera semana de la nueva temporada, aunque mantuvo la vigilancia intensificada para detectar oportunamente posibles casos y anticipar cambios en la situación epidemiológica.
Por lo tanto, el escenario actual no significa que el riesgo haya desaparecido. La situación puede modificarse y requiere mantener las medidas de prevención, especialmente en las zonas donde el mosquito está presente.ç
Santa Fe: prevenir también durante el invierno
La provincia de Santa Fe forma parte de este escenario epidemiológico y sostiene la vigilancia de las enfermedades transmitidas por mosquitos. Durante la temporada 2025/2026, la información epidemiológica provincial registró notificaciones de dengue y dengue durante la gestación, además de la investigación de casos sospechosos.
En este contexto, las acciones de prevención tienen especial importancia en los hogares y espacios comunitarios. Revisar patios, balcones, terrazas, jardines, lugares de trabajo y espacios comunes permite identificar y eliminar recipientes que puedan acumular agua.
La prevención no consiste solamente en fumigar. El control del mosquito requiere reducir los lugares donde puede reproducirse. Por eso, una acción sencilla como vaciar, dar vuelta, tapar o descartar un recipiente puede contribuir a disminuir los criaderos.
¿Cómo podemos prevenir el dengue?
La principal medida de prevención es eliminar o neutralizar los recipientes que pueden acumular agua. Algunas acciones sencillas para realizar de manera periódica son:
- Eliminar objetos en desuso que puedan acumular agua, como latas, botellas y neumáticos.
- Dar vuelta, tapar o guardar bajo techo los objetos que se utilizan y pueden acumular agua.
- Cambiar frecuentemente el agua de los bebederos de animales y limpiar sus recipientes.
- Mantener limpios los recipientes y espacios donde pueda acumularse agua.
- Evitar que los platos debajo de las macetas acumulen agua.
- Mantener tapados los tanques y otros depósitos de agua.
- Revisar canaletas, desagües y otros lugares donde pueda quedar agua acumulada.
- Utilizar repelente y otras medidas de protección frente a las picaduras, especialmente en zonas donde circula el mosquito.
La recomendación de las autoridades sanitarias es realizar estas acciones durante todo el año. No alcanza con hacerlo cuando aparecen los primeros casos: los huevos del mosquito pueden sobrevivir durante períodos prolongados y convertirse posteriormente en nuevos mosquitos.
Reconocer los síntomas y consultar a tiempo
El dengue puede producir diferentes manifestaciones. Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre de 38 °C o más, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, malestar general y sarpullido en la piel.
Ante la aparición de fiebre y síntomas compatibles con dengue, es importante realizar una consulta en un centro de salud. No se recomienda automedicarse. En particular, ante la sospecha de dengue se debe evitar el uso de aspirina, ibuprofeno, ketorolac y otros medicamentos antiinflamatorios sin indicación profesional, debido al riesgo de complicaciones.
También es fundamental prestar atención a los signos de alarma, que pueden aparecer durante la enfermedad o después de que la fiebre disminuye. Dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado de mucosas, somnolencia o letargo y dificultad para respirar requieren atención médica inmediata.
Una persona con dengue también debe evitar nuevas picaduras de mosquitos mientras cursa la enfermedad. De esta manera se reduce la posibilidad de que un mosquito se infecte al picarla y posteriormente transmita el virus a otras personas.
Prevenir es una tarea colectiva
El Día Internacional contra el Dengue es una oportunidad para mirar la prevención más allá de una acción puntual. El dengue involucra cuestiones ambientales, sociales, sanitarias y comunitarias. Las condiciones de los barrios, la disponibilidad de agua segura, la gestión de residuos, el mantenimiento de espacios públicos y privados y las prácticas cotidianas pueden influir en la presencia de criaderos.
La responsabilidad, por lo tanto, es compartida. Las acciones de los organismos de salud son necesarias para la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico, la atención de las personas enfermas y el control del vector, pero también resulta fundamental la participación de la comunidad.
En Argentina y particularmente en Santa Fe, el invierno ofrece una oportunidad para anticiparse a la próxima temporada: revisar los espacios, eliminar recipientes que puedan acumular agua y sostener estas acciones en el tiempo.
El dengue no se previene solamente cuando aparecen los mosquitos o los casos. La prevención comienza antes, con pequeñas acciones sostenidas durante todo el año.
Para recordar: Sin criaderos, hay menos mosquitos.
Con menos mosquitos, disminuye el riesgo de transmisión del dengue.
Ante fiebre y síntomas compatibles, consultar en un centro de salud y evitar la automedicación. Si aparecen signos de alarma, la consulta debe ser inmediata.