La reducción de daños también es prevención
La reducción de daños es un enfoque de salud pública que busca disminuir las consecuencias negativas asociadas a determinados consumos, incluso cuando la persona todavía no ha logrado o no desea dejar de consumir.
Desde esta perspectiva, brindar información sobre los riesgos, facilitar el acceso a servicios sanitarios, acompañar sin juzgar, favorecer la consulta temprana y enseñar a reconocer una emergencia son también acciones preventivas.
La legislación argentina contempla el modelo de reducción de daños dentro del abordaje de los consumos problemáticos y establece que la atención debe respetar la autonomía, la singularidad y los derechos humanos de las personas.
Esto resulta especialmente importante porque el miedo a ser juzgada, discriminada o sancionada puede hacer que una persona o quienes la acompañan demoren la búsqueda de ayuda.
¿Qué sucede después de una sobredosis?
Sobrevivir a una sobredosis no significa que el problema haya terminado. Es importante que la persona pueda acceder posteriormente a una evaluación de salud y, si corresponde, a espacios de acompañamiento y tratamiento.
Una sobredosis puede constituir una señal de que existen riesgos que necesitan ser abordados. Entre ellos pueden encontrarse el consumo problemático, la dependencia, el consumo de varias sustancias, cambios en la tolerancia después de un período de abstinencia o determinadas condiciones de salud.
Por eso, la respuesta no debería limitarse a la emergencia. También es necesario garantizar continuidad de cuidados.
En Argentina, la SEDRONAR ofrece orientación, acompañamiento y asistencia para personas que atraviesan situaciones de consumo problemático y para sus familias y entornos afectivos. La atención y orientación pueden solicitarse a través de la línea 141, gratuita y anónima, durante las 24 horas, todos los días del año. También existen dispositivos territoriales de prevención y atención distribuidos en diferentes localidades del país.
